La Convocatoria DIAN 2025, identificada como Proceso de Selección 2676, contempla cuatro pruebas dentro de la evaluación de los aspirantes: tres pruebas escritas y una prueba no escrita.
Conocer qué evalúa cada una permite orientar mejor la preparación para las siguientes etapas del concurso de méritos de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales.
¿Cuáles pruebas escritas se aplicarán?
Los aspirantes que continúen en el proceso deberán presentar tres pruebas escritas:
- Competencias Funcionales.
- Competencias Comportamentales.
- Integridad.
Cada una cumple una finalidad distinta dentro de la evaluación y exige una preparación específica.
Competencias Funcionales
La prueba de Competencias Funcionales es especialmente relevante porque tiene carácter eliminatorio y concentra el mayor peso porcentual dentro de la calificación.
El porcentaje exacto puede variar según las condiciones del empleo y la modalidad de participación, pero su importancia dentro del proceso es central.
Esta prueba evalúa los conocimientos y capacidades necesarios para desempeñar las funciones propias del empleo al cual se inscribió el aspirante. Por eso, la preparación debe partir del cargo seleccionado, sus funciones y los contenidos relacionados con la misión institucional de la DIAN.
Competencias Comportamentales
La prueba de Competencias Comportamentales valora aspectos relacionados con la manera en que una persona actúa, decide y responde frente a situaciones propias del entorno laboral.
En este componente no basta con memorizar información. Es necesario comprender cómo se evalúan conductas, criterios de actuación y respuestas frente a escenarios relacionados con el servicio público.
Integridad
La tercera prueba escrita será la de Integridad.
Este componente evalúa aspectos relacionados con los principios y valores esperados en quienes aspiran a desempeñarse como servidores públicos de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales.
La preparación para esta prueba debe tener en cuenta la ética pública, la responsabilidad institucional y los criterios de conducta esperados en el ejercicio de funciones públicas.
¿Cuándo se aplicarán las pruebas escritas?
Las pruebas escritas se aplicarán después de culminar la fase de Verificación de Requisitos Mínimos.
En esta etapa previa se determina si cada aspirante cumple con la educación y la experiencia exigidas para el empleo al cual se inscribió. Quienes continúen en el Proceso de Selección DIAN 2676 podrán avanzar hacia la aplicación de las pruebas escritas.
¿En qué consiste la Valoración de Antecedentes?
Además de las tres pruebas escritas, el proceso contempla la Valoración de Antecedentes.
Esta prueba no corresponde a un examen escrito. Su finalidad es asignar puntuación a la formación académica y a la experiencia que excedan los requisitos mínimos exigidos para el empleo, de acuerdo con las reglas aplicables a cada cargo y modalidad de participación.
En los empleos de la DIAN ofertados en ascenso, la Valoración de Antecedentes también calificará la evaluación del desempeño laboral y el tiempo de servicio en la entidad como factores de mérito puntuables.
Esto significa que los documentos usados para acreditar los requisitos mínimos permiten continuar en el concurso, mientras que los estudios, experiencia u otros factores adicionales podrán generar puntuación cuando corresponda.
¿Cuándo se realiza la Valoración de Antecedentes?
La Valoración de Antecedentes se desarrolla una vez hayan sido aplicadas y calificadas las pruebas escritas previstas en el proceso.
Por esta razón, la preparación para Competencias Funcionales, Competencias Comportamentales e Integridad constituye uno de los momentos centrales para quienes continúan participando en la Convocatoria DIAN 2025.
Prepárate para las pruebas de la Convocatoria DIAN 2025
En Construyendo Méritos hemos desarrollado un curso especializado para la Convocatoria DIAN 2025, Proceso de Selección 2676, pensado para acompañar la preparación de los aspirantes frente a las pruebas escritas.
El curso incluye lecciones en video, microclases y simulaciones para profundizar en conocimientos generales y funcionales, trabajar competencias y valores incluidos en el proceso, y familiarizarse con la metodología de evaluación antes de la jornada real de aplicación.
Una preparación estructurada no consiste solamente en estudiar contenidos. También implica conocer cómo pueden ser evaluados y entrenarse bajo condiciones similares a las que encontrará el aspirante en las pruebas escritas.